¿Quiénes sienten que el día no tiene suficientes horas para completar todas las actividades? 

Levanten la mano todos! 

He estado ahí y los entiendo. 

Una de las principales excusas de la raza humana es: “No tengo tiempo para eso” pero, después de años de experiencia y de poner en practica miles de técnicas para gestionar efectivamente mi tiempo, puedo decirles que cuando “ de verdad quieres hacer algo” vas a buscar el tiempo.

Dicho esto, quiero compartir con ustedes tres simples hábitos que, adicional a mis “ganas de hacerlo” , me han ayudado a completar múltiples actividades en un día de forma exitosa. 

Estos son los 3 hábitos que te ayudarán convertirte en la dueña de tu tiempo. 

  1. Prioridades, prioridades, prioridades. 

Sin duda todos pasamos (a diario) por la dura tarea de elegir a qué actividad dedicar nuestro tiempo. 

Sino estas pasando por eso, estas peor de lo que piensas. 

Saber claramente lo que quieres, te ayudará a determinar cuáles son las actividades que te acercarán a tus objetivos. 

Ejercicio

  • Siéntate a pensar cuales son los objetivos de tu vida, anótalos y enuméralos en orden de importancia. 
  • Ahora enlaza a cada objetivo las actividades que te permitan cumplirlos y ponlas en orden de importancia también. 
  • Decide cuáles son urgentes y cuales pueden esperar y listo! Tendrás la lista de prioridades y podrás administrar tu tiempo en base a ellas. 

 

2. Planifica 

A mi me encanta planificar, pero si eres más de “vivir el momento” este un hábito que debes cultivar para aprovechar mejor tu día.

Mi método de planificación es simple: Anótalo todo!

Tener una agenda es buena opción, pero si la tecnología es lo tuyo este consejo te gustará.

Organiza la lista de objetivos, tareas, tiempos en un app en el cel y todas las noches (religiosamente) revisa, haz modificaciones y prepárate para la aventura del nuevo día. 

Mis favoritas son Wunderlist (cuando se trata de tareas personales) y Asana (cuando necesitas incluir a tu equipo de trabajo) 

Ambas tienen versiones gratuitas y les confieso que me motivan demasiado a dar el 100% a cada actividad sabiendo que mañana será otro día y que en el caso de no haber podido cumplir una tarea, tendré la oportunidad de flexibilizar mi planificación y volverlo a intentar.

Ponerle “check” a las actividades cumplidas, es una remuneración inmediata a mi trabajo y una palmada virtual en mi hombro. 

Ejercicio

  • Compra una agenda o descarga tu app favorita. 
  • Tómate unos minutos para organizar tu lista de prioridades y empieza a poner checks! 

 

3. Aprende a decir no. 

Les confieso que este es el hábito que más me ha costado adoptar.

Es un tema que todavía estoy trabajando porque mental y corporalmente me cuesta muchísimo «rechazar» alguna oportunidad. 

Después de cometer muchos errores entendí que decir «no» oportunamente y con amor es honrar mi voluntad y ese compromiso que hice (previamente) con mis objetivos y prioridades.

Decir «no» a una actividad irrelevante es decir «si» a una importante y esas son las que te acercan un poquito más a lo que realmente quieres.

Ejercicio

  • Si sabes cuando debes decir no, pero te cuesta decirlo (como a mi) párate frente al espejo y demuestra (verbal y fisicamente) tu postura negativa. (En serio, practica decirte «no» a ti misma)
  • La próxima vez que identifiques una  oportunidad para decir «no» respira profundo, ármate de valor y repite: «No es un buen momento para mi, quizás después»  o «Me encantaría, pero tengo otro plan» o «Esta vez no me animo, pero gracias por pensar en mi» 

Hacer todo lo que quieres en el día es posible, basta con hacer pequeños cambios que marquen grandes diferencias.