La flexibilidad es una de las cualidades humanas más notorias al momento de nuestro nacimiento. Somos capaces de adoptar posturas increíbles y adaptarnos a todo lo que nos presente la vida: nueva forma de respirar, de alimentarnos, de entorno y de rutinas. Párrafo

Sin embargo, también es la única cualidad humana inversamente proporcional a nuestro crecimiento, es decir, a mayor edad, menor es nuestra flexibilidad (en cuerpo y mente).

Después de tantos años y de mucha investigación se ha comprobado que la única forma de mantenerse flexible a lo largo de los años es practicando y no me refiero sólo a la actividad física.

La pregunta que seguramente se están haciendo es para qué deberíamos practicar y cómo esto puede mejorar nuestras vidas?

Cuáles son los beneficios de usar la flexibilidad como herramienta de adaptación?

En mi experiencia y ya ustedes me ayudarán a validarlo, este es el Top 5 de las respuestas que recibo a diario como Coach de Flexibilidad cuando les pregunto a mis alumnos para qué quieres estirar?

«Lograr posturas difíciles o imposibles»

«Combinar el trabajo de mente, cuerpo y respiración (como en el yoga, o algo así.)»

«Tener mejor sexo»

«Rehabilitarse después de un accidente o lesión»

«Mantenerse saludable y ser más longevo»

Todo esto es cierto!

Moverte para mejorar tu flexibilidad te ayudará a conquistar todos esos objetivos.

Pero lo que muchos no saben (y hoy quiero contarles) es que la flexibilidad también puede ayudarnos a hacer la vida mejor en nuestro día a día y a esto me gusta llamarlo SÚPER-VIVIR.

SÚPER-VIVIR es construir una vida feliz, a pesar de las adversidades, utilizando nuestra capacidad de adaptación.

Es cambiar la perspectiva, abrirse a nuevas oportunidades y soltar eso que no podemos controlar.

Creanme, esa flexibilidad es mucho más difícil de trabajar que un oversplit, pero es posible y voy a demostrárselos con tres situaciones en la que la flexibilidad me ayudó y me sigue ayudando a SUPER-VIVIR (quizás también pueda ayudarles a ustedes)

Superar las peores crisis.

El cierre de mi negocio, la pérdida de mi mamá y los primeros 9 días de vida de mi hijo en la unidad de cuidados intensivos han sido las tres peores crisis que he tenido que afrontar (y todas pasaron en los últimos dos años)

Cuando atravesamos una crisis entramos en estado de estrés. Los músculos están rígidos, la respiración es corta, pierdes el apetito y el sueño.

Tus emociones controlan tu mente por eso el miedo, la tristeza y la rabia empiezan a reflejarse en tus pensamientos y por consecuencia en tu vida.

Mantenerse en ese estado por tiempo prolongado puede producir daños crónicos a la salud física y mental, por eso, cuando no puedes cambiar tu entorno, debes cambiar tú.

Ser flexible ante las crisis es la mejor manera de salir de ellas.

Respirar y adaptarse es la clave.

La respiración consciente te permite tomar control de tus emociones, de tus pensamientos y te ayuda a relajar tu cuerpo para empezar a sentirte mejor.

Entrar en la nueva postura, a tu nueva realidad, es un proceso lento que requiere tiempo, disciplina y persistencia. Avanzarás un milímetro a la vez hacia tu objetivo y cada día te sentirás mejor con esta practica.

Pero para sobrepasar tus límites deberás confiar en tu sistema de soporte (familia y amigos) que te asistirán, con esfuerzo pero sin dolor, para llegar a la postura que deseas, a la súper vida.

Es exactamente el mismo procedimiento que utilizamos en una clase de stretching, pero esta vez el objetivo es volverse más flexible ante la vida.

Construir alianzas y relaciones.

Cuando se trata de negocios, mi filosofía de siempre ha sido:

Ganar-Ganar o no hay trato.

Pero la verdad es que sino hay trato, tampoco ganamos.

Por eso es tan importante mantenerse flexible a la hora de hacer alianzas, sociedades y construir relaciones personales o profesionales porque difícilmente encontrarás a alguien que esté dispuesto a aceptar todas tus condiciones y tu las suyas.

En los negocios, la flexibilidad abre las puertas a nuevas oportunidades y la capacidad de adaptación facilita la sostenibilidad y la longevidad.

Para tener más y mejores negocios en nuestra SUPER-VIDA tenemos que ser flexibles.

Diseñar planes.

Nos pasamos la vida construyendo planes para conseguir lo que queremos, pero difícilmente logramos seguir el paso a paso que hemos diseñado porque la vida es fluctuante.

Saber adaptar los planes a estos cambios, también es flexibilidad. Párrafo

Fluir en vez de resistir, porque mientras más rígido es el plan más cerca está del fracaso.

Así como los desgarres musculares asociados al estiramiento.

Cuando tratas de forzar la postura y no logras relajarte, seguir empujando en la misma dirección puede causar graves daños y alejarnos del objetivo. Párrafo

En cambio, buscar muchas alternativas para llegar a él y hacer un trabajo progresivo pero constante, nos mantendrá motivados sabiendo que pueden haber obstáculos, pero en nuestro plan encontraremos infinitas posibilidades para seguir adelante. Párrafo

Un plan rígido termina cuando no puedes cumplir las actividades planteadas para conseguir el objetivo. Un plan flexible termina cuando consigues el objetivo.

Por esto y mucho más es que la flexibilidad se ha convertido en mi súperpoder.

Hoy mas que nunca estoy convencida que debemos prepararnos para el mundo tal y como lo hacen los buenos atletas porque:

Una persona verdaderamente fuerte, también es flexible.